EL REPOSO DE DIOS

Cuando Dios hizo la creación, al final de cada obra colosal dijo: y fue la mañana y la tarde del primer día, y fue la mañana y la tarde del segundo día…pero al séptimo día en el cual  nuestro Todopoderoso  reposó,  no se indicó orden de tiempo. ¿Sabes por qué al séptimo día no se le puso mañana ni tarde?  Porque este  día es el reposo de Dios el cual es eterno.  Adán y Eva cuando fueron creados vivían en el reposo de Dios, es decir en el séptimo día. Ellos vivían en comunión con Dios, hablaban y caminaban con Dios. Su estrecha intimidad con Su Dios llegó a su fin cuando pecaron causándoles salir del reposo divino.

Después de su caída, Dios tuvo que hacer otro plan.  Tuvo que enviarnos un redentor, para poder llevarnos a Su reposo, JESUCRISTO.  Recuerde que no hay reposo sin perdón de pecados. El pueblo de Dios no pudo encontrar reposo hasta que no salió de Egipto, de la  esclavitud donde se encontraban y fueran redimidos.  A ellos, entonces,   Dios le da un día  de reposo  -el sábado- el cual fue la sombra de lo por venir JESUCRISTO.  “Acuérdate que fuiste esclavo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo”. (Deut. 5:15)

Sin embargo, muchos no están en el reposo de Dios porque todavía viven en esa sombra; guardan este día  como una ley.  El reposo nuestro debe ser un reposo espiritual no  físico. El  practicar ritos y ceremonias tratando de  seguir la ley al pie de la letra para entrar en el reposo de Dios cae bajo maldición y además es   imposible hacer todo lo que la ley exige.  Pues escrito está: «Maldito sea el que no permanezca en todas las cosas escritas en el libro de la Ley, para cumplirlas» (Gál. 3:10 )

En JESUCRISTO se cumplen todas las tradiciones ceremoniales incluyendo el sábado. Después que eres redimido, no tienes que guardar un día de reposo en específico. Solamente tienes que mirar al Cristo que te salvó y descansar en Su gracia y en Su misericordia.  El es nuestro reposo eterno. Ya el sábado como día de reposo se terminó. Dios ahora determina otro   día que no es sábado, ni domingo.  ¿Sabe como se llama ese día? Se llama  HOY. El día de reposo tuyo y mío es HOY.  Mañana y pasado se convertirán en HOY. Si tú estás en Cristo tú podrás gozar de ese reposo eterno.   Querido oyente, no dejes pasar este momento y procura entrar en ese reposo divino aceptándolo como tu Salvador personal y las recompensas serán, vida eterna y reposo eterno.